Por: Germán Chiquitín Ettedgui
Nace el 5y6
Por supuesto que nuestra hípica, como la de todo
el mundo, se basó en las apuestas para su estabilización y progreso. Pero
íntimamente, los comienzos de nuestro hipismo fueron verdaderamente deportivos.
Por ello hemos contado y seguimos contando muchos sucesos, anécdotas, pasiones
muchos esos, anécdotas, pasiones y todo cuanto hicieron los pioneros que, hace
más de un siglo, contribuyeron con su entusiasmo y su dinero para el progreso
de las carreras de caballos.
Nos da verdadero gusto encontrar en y viejos
periódicos y revistas son tan
inverosímiles, tan fantasiosas, que cuesta creerlas. En esas investigaciones
encontramos casos como el de la yegua madre Patois y
no llegamos a explicarnos como fue
posible que, a los británicos se les haya "escapado" tan noble
animal. Patois ha sido, sin duda, la más
sobresaliente de las yeguas madres de nuestra cría. Todos sus hijos, sin
excepción, han sido formidables campeones.
Nuestros expertos en cuestiones de cría, cruces,
padrillos, yeguas madres, estudiosos de los más severos registros genealógicos,
lo pensarán varias veces para aceptar que Patois era
hija de Dante, por Nearco en Rosy
Legend en Dialect, por Hyperion. Vamos a decir a ustedes que Dante, Nearco y Hyperion figuran en la
historia de las carreras de caballos entre los de mayor prestigio. Su primer
producto, para señalar únicamente uno, fue el crack pistero Lavandero, cuyo
padre fue Le Levandou. Lavandero por su lado, fue uno
de nuestros más prestigiosos sementa1es.
Sorprendentemente hemos encontrado, en nuestros
estudios genealógicos, nombres de sementales linajudos. Para muestra señalamos
al caballo Knockando, jefe de raza, semental que
produjo al formidable caballo criollo Burlesco en un cruce con la yegua Mary Pickford, pistera chilena
que aquí, en El Paraíso, ganó tres de las cuatro carreras que disputó.
Hace poco el periodista hípico Otto Mosqueda me preguntó con que caballos iniciaría yo una
lista de los mejores purasangre nacidos en Venezuela. Por fortuna su pregunta
fue concreta y severa. Le respondí que, si tuviera que nombrar los grandes
caballos nacionales, necesitaría un amplio estudio y seria sumamente difícil no
cometer injusticias al señalarlos. Pero como Mosqueda
preguntó por los ejemplares que iniciarían la lista me limité a dar los nombres
de los dos primeros grandes campeones que, a mi juicio, representan la flor y
nata de nuestra recría del purasangre: ¡Burlesco y Gradisco!
En mi mente danzaron decenas de ejemplares gloriosos, pero tuve que someterme a
la pregunta del acucioso comunicador hípico ¡Burlesco y Gradisco!
El primero logró ganar 20 de sus 22 carreras.
Mientras que Gradisco ganó sus primeras 17 carreras.
En su confrontación número 18 sufrió fractura de sus miembros y concluyó así,
su brillante campaña. De todas maneras, para satisfacción de los aficionados de
la segunda mitad del siglo XX, nos da gusto ofrecer estos nombres: El Gran
Sol, Socopó, Gran Tiro, Victoreado, Ségula C, Blondy, Canelo,
Lavandero, Catire Bello, Gelínotte. Esta Última,
competidora de raza, valiente hasta la exageración, ha sido sobresaliente ¿La
mejor? ¡Quizá! De cualquier manera
servirá el concepto para polémicas, todas constructivas.
“Pool" se llamó el gran juego de las
mayorías, sustituido por el "5 6"; una docena de años más tarde.
Oficialmente este juego, originario de Puerto Rico, se hizo popular a partir de
la reinauguración del hipismo en 1932. Antes, en 1913, se inició con
'.papeletas", colocando un ejemplar en cada carrera. Era una apuesta
particular, como también lo era el juego de "dupleta",
popularizado en la década de los treinta.
Pero el Pool volvió por sus fueros después del
receso entre 1914 y 1920, siempre en forma no oficial, lo mismo que otras
apuestas vecinales. No había necesidad de ir al Hipódromo, pero tampoco se le
podía hacer promoción. La gente lo olvidó junto con el cierre de la temporada
de 1928. Pero con la reinauguración de las temporadas hípicas, en 1932, el
señor Alfonso Cabezas, hípico puertorriqueño, obtuvo la concesión y
administración del Pool Oficial.
Como yo
lo recuerdo era un juego de Papeletas, al principio, y luego de Papeletas y
Cuadros. Los formularios costaban un mediecito (Bs.
0,25), es decir, cinco centavos. El sellado era de un bolívar y en las
papeletas se colocaba, escrito, el nombre de un solo ejemplar. Las llaves
valían como un solo caballo. Después se oficializó el juego de cuadros. También existió el juego de Tripleta, el cual
podía sellarse en el propio Hipódromo.
El formulario valía un medio (Bs. 0,25) y la
sellada un bolívar, igual que las papeletas. En el juego de Cuadros se podía
poner varios ejemplares en una carrera y se multiplicaba. Un cuadro de Bs. 4.00
(cuatro bolívares), por ejemplo, podía hacerse con cuatro líneas y en las otras
dos carreras, dos caballos en cada una, o bien cuatro caballos y cinco líneas.
El juego sufrió varias modificaciones, incluso en una oportunidad se sumaban
los caballos en las tres primeras carreras y luego se multiplicaba la suma por
los caballos que se pusieran en las tres últimas.
Ejemplo: Cinco caballos en la primera; tres en
la segunda, dos en la tercera. La suma era de Bs. 10 (diez bolívares), pero en
las tres últimas se ponían líneas y el cuadro costaba diez bolívares. Todos los
años, prácticamente, se modificaba el reglamento, pero el que más tiempo duró
fue el de multiplicación por número de caballos en cada carrera. Explicación:
Dos caballos en cada carrera, de la una a la sexta, daba un total de
2x2x2x2x2x2= Bs. 64 (sesenta y cuatro bolívares).
Una vez en 1944, el público, arengado por el
narrador hípico e importador de caballos, Luís
Plácido Pissarello, protestó airadamente porque ganó
el caballo Cascabel después de haber llegado último. Fueron destrozadas muchas instalaciones,
entre ellas las taqui1la, parte de las tribunas., barandas, sillas y apedreadas
las casetas de los Comisarios y Jueces.
Se suspendieron las carreras ese día y tras dos
semanas de “asueto” se reanudó el juego en enero de 1945 con el nombre de 5y6,
con la misma reglamentación del Pool. Es decir, “el mismos musiú
con diferente cachimbo”. En 1958, poco antes de desaparecer el hipódromo El
Paraíso para dar paso a La Rinconada, en el viejo óvalo hubo también tremendas
protestas por la derrota y triunfo del caballo Montecristo.
Con Gustavo Ávila.
Montecristo en 1.400 metros, partió por el 14 (malísimo) y perdió. La
semana siguiente el mismo Montecristo, con Milton
Barra, en la misma distancia, saliendo por el uno (magnífico) ganó de punta a
punta. Los aficionados no consideraron los atenuantes y protestaron
ruidosamente, obligando a paralizar la reunión. Hubo huelga, casi general, pero
la voluntad del gran hípico Julián Abdala, salvó la
situación y se hizo una reunión dominical, los que evitó el paro hípico.
Volviendo al “Pool", el dividendo más bajo
se registró en 1934, en un domingo muy accidentado: Estoy recurriendo a mi
memoria y no puedo unir todos los sucesos. Pero recuerdo que el caballo Normay, montado por Jesús Elías Rodríguez, derribó al jinete
y chocó contra otros ejemplares, entre los cuales estaba el favorito Odelco. Los comisarios anularon la carrera. Otras de las
pruebas fueron suspendidas por oscuridad después de una partida en falso, según
me parece recordar.
Lo cierto es que el Pool pagó con cuatro, todos
favoritos, y con tres. El formulario valía un medio (Bs. O.25) y la sellada un
bolívar (Bs. 1.00). Acertó casi todo el mundo y el dividendo de los de tres
caballos fue de un bolívar con tres centavos (Bs. 1,15). ¡Los ganadores perdieron
dos centavos en el negocio!
Para finalizar, debemos explicar que por muchos años, el
escrutinio del Pool se hacía manualmente en el propio Hipódromo de El Paraíso.
La administración de) Pool la hacía el señor
Alfonso Cabezas, pero después de la muerte de Gómez, la nueva directiva
resolvió administrar el popular juego. Debemos aclarar que durante la actuación
del señor Cabezas, no se conocieron anormalidades. Después de varios años se
canceló el juego de Papeletas. Tanto el "Pool" como el "5y6"
se jugaron por el sistema de cuadros, siempre por el sistema de multiplicación
con base de un bolívar.
A pesar de que ha pasado casi un siglo de Pool y
5y6, puede afirmarse que estos juegos siempre fueron populares, de tal forma
que su éxito siempre estuvo ligado con el progreso y la estabilización de toda
nuestra hípica. Actualmente al 5y6 Tradicional se agregó el Sy6 Electrónico.
Los juegos que siempre se han mantenido son Ganador y Placé,
habiendo desaparecido el Show (cualquier puesto entre los tres primeros), la
Mutual (primero y segundo lugares) jugando únicamente seis números; las
Papeletas las Tripletas y el Descarte.
Nota: En el juego de Descarte los boletos
ganadores acertaban si el ejemplar apostado ganaba o llegaba detrás del
descartado. Por supuesto que no se podía apostar al caballo descartado. Los
juegos de Dupletas, popularísimos exteriormente, es
decir con carácter vecinal, nunca fueron patrocinados oficialmente. Asimismo La
Banca Suiza siempre fue una apuesta prohibida, apuesta que ha persistido a
pesar de ser ilegal. Una de las apuestas más importantes es la de Vende Paga,
donde el concesionario es provisto de máquinas iguales a las que funcionan en
el propio Hipódromo. Sin embargo, estos agentes oficiales del Hipódromo manejan
y operan también las jugadas ilegales, preferidas por el público apostador por
ofrecer mejores dividendos que los oficiales.
Por supuesto que esta jugada ilegal, que
favorece al apostador, es posible porque los infractores no tienen ninguno de
los enormes gastos que son obligados para el funcionamiento de los hipódromos:
establo y manutención de los purasangre de carreras; premios para los
propietarios de los caballos; gastos de veterinaria; seguros, trofeos,
empleados para el funcionamiento de los recintos hípicos; sueldos de oficiales,
comisarios, secretariados, oficinas, caballerizos; preparadores, jinetes,
agentes secretarios, handicappers, oficinas en
general, impuestos sobre la renta y municipales.
En fin los que ofrecen prebendas a los
apostadores son, por supuesto, los grandes enemigos de la hípica en general. No
obstante, contra todos los inconvenientes, muchos inimaginables, nuestras
carreras de caballos han subsistido y enriquecido un espectáculo emocionante y
cautivador.
Los directivos actuales han protegido la jugada
ilegal y han dado un golpe mortal al 5 y 6, siendo el factor multiplicador
prohibitivo para el pueblo apostador. Antes de finalizar, contaremos que así
como en el Pool y 5y6 las apuestas eran a base de verdaderas insignificancias,
todo va de acuerdo con los enormes aumentos en el costo de la vida.
Por ejemplo, un formulario que costaba antes un mediecito, o sea cinco puyas. Ahora vale un Potosí. Todas
las apuestas son con carácter factor multiplicador de miles de bolívares. Es
decir, antes el que jugaba el 5 y 6 o Pool lo hacía para convertirse en
millonario. Ahora, para apostar al antiguo popular juego, hay que ser
millonario.
Es digna a pesar de lunares extraños, nuestra
historia hípica. Me gusta recordar los momentos emocionantes y gratos de esas carreras
de caballos por donde han desfilado tantos deportistas, verdaderos apasionados
que han disfrutado grandes triunfos. Los nombres de ejemplares resistentes,
veloces, atropelladores, suenan gratamente en los oídos de quienes toda la vida
hemos estado metidos, prácticamente, en las ruidosas y veloces patas
enloquecidas de los potros que buscan en su medio natural, el galope, las
delicias de la victoria.