Nuestro hermano Luis Guillermo, activo colaborador de esta página, el hermano Luis para muchos, el tío Lucho para una rama de la familia, nos envía esta interrogante:
¿Cuál crees han sido el mejor caballo y la mejor yegua que han competido en nuestras pistas o bien ha habido diferentes equinos que merecen ese calificativo en distintas épocas? Nunca has escrito algo al respecto?
Le respondimos de esta manera:
“De los caballos que yo he visto, El Tamao. Ganó de 1.200 a 3.200 metros y varias veces corrió y ganó con 64 kilogramos. Fue lo más parecido a un crack
De las yeguas ambas son criollas. Aunque en épocas diferentes por falta de competidores de valía, Bambera hizo cosas insuperables que confirmó en el exterior. Gelinotte no pudo en el República de Venezuela. Una vez le pregunté a Ziadie cuando fuimos compañeros de equipo en el softbol, cuál había sido el mejor ejemplar que entrenó y dijo que Gelinotte. Él fue preparador de Senegal. a juicio de Gustavo Ávila, lo mejor que condujo; Petare y El Tamao, entre otros campeones.
No vi a Hypocrite, del cual decía Laffit Pincay que había sido el mejor ejemplar que condujo. Tampoco a Hylander, pero Antonio Algarbe mantenía que había sido lo mejor que vino a Venezuela. Lavandero corrió 36 veces contra los importados y les ganó 9. Corrió hasta los 9 años y luego fue campeón padrillo. Llegó a la primera serie.
Hay otros como Préndase que ganó el Simón Bolívar como invicto, luego perdió el Washington Internacional con El Chama, equivalente a la Breeders Cup de ahora. Posteriormente y recuperado de una fractura, ganó el Clausura con 60 kilos ante un destacado lote”.
Es una pregunta sumamente difícil de responder y nunca dejará satisfecha a muchas personas. Además de la ejecutoria pistera que puede ser analizada, entra en función el favoritismo y la apreciación. Otro detalle es la cuestión cronológica. Todas las épocas han tenido sus campeones y sus campeonas. La diferencia entre un caballo bueno y uno malo es apenas de segundos.
Si estuviera vivo, Alberto Hidalgo Sucre, tal vez diría que entre las yeguas Tapatapa, ganadora de 37 carreras. Hubo otros grandes caballos como Íntegro, cuya historia fue narrada en esta página por Herman Ettedgui Landaeta, el apreciado Chiquitín.
Estamos seguros que el hípico integral, coronel José Murillo, edecán del General Juan Vicente Gómez, no dudaría en afirmar que no hubo mejor yegua que Lanzarina y que fue sacrificada por anemia infecciosa cuando estaba por desarrollar toda su capacidad corredora. De esa época existió una muy buena llamada Nick Daughter. Que se decía era propiedad del General Juan Domingo Perón. No faltará quien diga que Cañonero, pero estamos analizando las campañas en
Venezuela. Aquí fue un buen caballo que no pasó de los lotes intermedios. Su primera confrontación clásica fue el Gobernador del Distrito Federal donde no figuró en pizarra. Después vino la apoteosis en Estados Unidos y tuvo un triste final en Venezuela, que afortunadamente se alivió con el buen seguro que le protegía. Stillwater ganó tantas carreras como Tapatapa. Fue una sobresaliente yegua de handicap.
En El Paraíso hubo destacados criollos que corrieron con éxito ante los importados. Tales como As de Oro, Cedrón, Maraquero, Arrendajo, El Griego, primer ejemplar criollo en intervenir en un “Simón Bolívar”. El primer campeón de La Rinconada fue Gradisco, ganador ante los importados, con récordes de pista antes de triple coronarse. Luego apareció Polizón, vencedor del excelente sprinter argentino Rimel. La gran hazaña la cumplió Socopó, que ganaba y perdía en el lote de criollos, se impuso ante los mejores importados de 3 y 4 años en el “Simón Bolívar”.
Trinycarol llegó a ostentar el récord mundial de dinero producido. Antes del viernes negro. También venció a los machos. Giovanni Contini tuvo la osadía de afirmar que Fofín había sido el mejor ejemplar que entrenó. A lo mejor porque tenía a su lado al profesor Anselmo Alvarado, quien asintió con una sonrisa enigmática. My Own Businees fue un campeón de nuestras pistas. Lo pudo ser en cualquier época. Fue casi invencible. Está en el Salón de la Fama del hipismo de Puerto Rico, aunque necesitó de varios años para que su triunfo en el Caribe fuera validado.
Como la religión, la política, el hipismo es un tema que no tiene final. Sabemos que nos faltan muchos ejemplares por mencionar que acumularon méritos suficientes para estar entre los mejores. Adelantamos nuestras disculpas. Sólo queríamos responder a Luis Guillermo su interrogante y lo que aquí aparece es nuestra opinión personal.
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